Si tu factura de julio llega un poco más alta y no has cambiado ni de tarifa ni de comercializadora, no es casualidad ni es «letra pequeña» de nadie. Es una actualización de dos costes regulados que afectan a todos los consumidores, tengan la tarifa que tengan y trabajen con la comercializadora que trabajen: el Bono Social en electricidad y el Impuesto de Hidrocarburos (IH) en gas.
Como consultora energética independiente, no trabajo para ninguna comercializadora. Mi función es que entiendas qué pagas y por qué lo pagas, así que vamos a desglosarlo.
¿Qué cambia exactamente en la factura de luz?
El coste de financiación del Bono Social se actualiza a partir de las facturas emitidas desde el 1 de julio:
- Antes: 6,979247 €/CUPS y año
- Ahora: 9,011295 €/CUPS y año (un incremento del 29%)
- En la práctica: un coste diario de 0,024688 €/día (antes 0,019121 €/día)
(Fuente: Orden TED/634/2026, de 17 de junio, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, BOE núm. 154 de 25 de junio de 2026.)
¿Qué es el Bono Social y por qué aparece en mi factura?
El Bono Social es una ayuda regulada por el Gobierno que aplica descuentos a determinados consumidores vulnerables. Su financiación se reparte entre el resto de consumidores a través de este coste fijo y diario, y aparece habitualmente en el apartado «Varios» de la factura, bajo un concepto como «Financiación Bono Social».
Es importante aclarar algo: no es un coste nuevo. Lleva repercutiéndose en las facturas de luz desde 2022. Lo que cambia ahora es el importe, no el concepto.
¿Por qué sube ahora? Porque el Real Decreto-ley 7/2026 elevó con carácter excepcional los descuentos del bono social durante 2026: del 35% al 42,5% para consumidores vulnerables, y del 50% al 57,5% para consumidores vulnerables severos. Al aumentar el descuento que reciben los beneficiarios, aumentan también las necesidades de financiación del sistema, y de ahí la revisión al alza del importe que paga el resto de consumidores.
Este coste se aplica a todos los consumidores de electricidad, incluidos los acogidos al PVPC, con independencia de la comercializadora. Curiosamente, incluso quienes ya son beneficiarios del bono social ven este concepto en su factura: por un lado el descuento que les corresponde, y por otro el coste de financiar el sistema.
¿Qué cambia en la factura de gas?
El Impuesto de Hidrocarburos (IH) también se actualiza, y lo hace de forma progresiva a lo largo de varios meses:
| Mes | Tipo aplicable |
|---|---|
| Antes de julio | 0,00108 €/kWh |
| Julio | 0,001404 €/kWh |
| Agosto | 0,001728 €/kWh |
| Septiembre | 0,002016 €/kWh |
(Fuente: artículos 5, 6 y 7 del Real Decreto-ley 18/2026, de 29 de junio, BOE núm. 158 de 30 de junio de 2026, que fija los tipos en €/gigajulio; conversión a €/kWh aplicando 1 GJ = 277,78 kWh.)
La subida es progresiva mes a mes, sin bajadas intermedias. Este impuesto se multiplica por todo el consumo de gas facturado, así que su impacto en el importe final depende directamente de cuánto gas consumas. Su evolución está sujeta al IPC, y afecta a todos los consumidores de gas natural, incluidos los acogidos a la TUR (Tarifa de Último Recurso).
Lo más importante: esto no depende de tu comercializadora
Tanto el Bono Social como el Impuesto de Hidrocarburos son costes regulados. Los fija el Estado, no Endesa, Naturgy, Iberdrola ni ninguna otra comercializadora. Van a aparecer en tu factura sea cual sea la compañía con la que trabajes, y cambiar de comercializadora no los elimina ni los reduce.
Esto es justo la distinción que muchas veces se pierde cuando revisamos una factura: hay una parte que es negociable (la tarifa, el término de energía, las condiciones del contrato) y hay otra parte que no lo es (impuestos y costes regulados). Confundir ambas lleva a decisiones equivocadas, como cambiar de comercializadora esperando «bajar» un coste que en realidad no depende de ella.
¿Qué puedes hacer con esta información?
- Revisa tu próxima factura y localiza estos dos conceptos si consumes luz, gas, o ambos.
- No confundas coste regulado con margen de la comercializadora. Si tu factura sube solo por esto, cambiar de compañía no lo va a solucionar.
- Sí revisa la parte que sí es negociable: el precio de la energía, la potencia contratada y las condiciones de tu contrato. Ahí es donde realmente hay margen de ahorro.
Si tienes dudas sobre tu factura, sobre si tu tarifa actual sigue siendo competitiva, o simplemente quieres que alguien sin intereses comerciales con ninguna comercializadora te la revise, puedes contactar conmigo. Trabajo de forma independiente, precisamente para poder darte una lectura honesta de tu factura.
¿Quieres que revisemos tu factura de luz o gas? Contacta conmigo a través de zairabovino.es o por WhatsApp.